|
Juan Ignacio Velasco da una vuelta más de tuerca a su quehacer, proponiendo en esta ocasión el superpacharán. O, lo que es lo mismo, una seleccion del 3% de las endrinas que entran en su destilería, las más pequeñas a manera y semejanza de las uvas para un vinazo, aquellas que no superan los siete milímetros de diámetro, todas ellas procedentes de Navarra, para, a partir de ahí, elaborar un licor más vivo, frutal y estructurado, en el que se masquen los arañones. Tonalidad propia de un rosado moderno, frambuesa. Muchos aromas y mayor gusto a endrinas, mostrando una dulzura más sutil, más secundaria. Tan sólo 108.000 botellas por añada.
|